Ni se por dónde comenzar, pero en algún lado lo tengo que sacar. Llevo mucho tiempo cargandolo y sacandolo a medias en twitter (maldito twitter, desde que llegó escribo menos en blogger).
Ustedes saben. Yo nunca escribo para la aprobación de los demás, así que aquí vengo a sacar todo lo que llevo cargando hace más o menos cinco meses, cuando me di cuenta que mis expectativas no se llenaban, ni mi vida se normalizaba como pensé que lo haría.
Ha sido tanto que a veces pienso que necesito ayuda, desde reiki hasta psicología.
Gracias a mis orientaciones medias zen se conocerme, se lo que me pasa, lo que siento y por qué, y también sé como solucionarlo, pero... esto sí ha sido difícil. Por más que lo intento caigo.
Es algo que no cualquiera entiende, es algo que solo quien lo vive sabe. Y no estoy siendo soberbia, es la verdad. Las únicas personas que sienten empatía con mi problema son las personas que han tenido experiencias similares a las mias. Afortunadamente mis dos mejores amigas lo saben, y me entienden. Sus palabras me reconfortan pero, a veces solo necesito que alguien me abraze, soltarme a llorar y que me diga, "tranquila, ya te sentirás viva otra vez".
No permitiré que nadie que no haya pasado por esto me de consejos o se atreva a criticarme por eso, ni aun que lo creas por mi bien. Porque tu no sabes por lo que estoy pasando. Esto me ha tenido parada medio año, en stand by. Sobreviviendo, no viviendo. Existiendo sin emoción. Pensando que mi paso por estos meses de atadura son una perdida de tiempo en lo que termino mis pendientes en este lugar para partir a mi hogar, donde puedo ser yo misma. Pero, si pierdo el tiempo, si no gambateo (mala conjugación de "gambate kudasai" para decir "esforzarme", lo usan los latinos en Japón jaja) para conseguir mis metas, ¿Cómo puedo llegar a ellas?
Así que puedes llamarme vende patría para sentir satisfacción si quieres (aun que no aplica).
Ya lo intenté, me ezforzé, me dije: "Arielle, hechale ganas, es lo último. Aquí puedes vivir igual que allá. Puedes seguir siendo la persona que encontraste ahí. Haz más amigos. Sal como lo hacías de costumbre. Disfruta cada momento con tu familia pues no sabes cuando vas a volver a compartir con ellos una vez que te hayas ido". Pero no es fácil. No es lo mismo. La gente no es la misma. La vida no es la misma. EL ESTILO DE VIDA NO ES EL MISMO. Perdí un par de meses tratando, hasta que lo entendí. Y cualquier extranjero o de otro estado que viva específicamente en esta ciudad se los puede constatar.
Siempre me relacioné mejor con gente de fuera. Mis mejores amigos. Los que estan en las buenas y en las malas, los que saben mi más oscuros secretos no son si quiera de este país. A muchos no los conozco en persona. Tuve un amor demasiado fuerte que nunca se concretó con alguien de fuera, sufrí mucho, fue demasiado intenso (ustedes saben, él hombre de mi primer blog). Siempre me creí anti-social pero, ahora descubrí que no es eso, no congenio con gente de por acá, eso es. Ya ni se me hace raro semi enamorarme de gente que vive lejos.
Y le sigo en otra entrada porque tengo realmente algo importante que decir. Y no quiero alargar más esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario